La política es una ciencia social, y como toda ciencia real, se rige por números: 50% de pobres a nivel nacional, por ejemplo. Estos datos tienen poco y nada que ver con la fe, que no decimos que esté mal, pero sí que no debe mezclarse con lo político. Esto, que pareciera algo de sentido común, parece no ser de público conocimiento para Luis Juez, un eterno perseguidor de promesas hechas en nombre de Dios y los Santos Evangélios.
En la entrega de diplomas a diputados y senadores electos, Juez tuvo un tenso intercambio de chicanas con el camarista Ignacio Vélez Funes, al cual Juez respondió diciendo "Dios y la virgen saben cuáles son los tiempos, no esta junta electoral". Si ya establecimos que la política es una ciencia social, ¿por qué seguimos evocando figuras divinas? En cualquier caso, decir eso estaría bien si la gente hubiese votado por Dios y la virgen, quienes -dicho sea de paso- harían un mucho mejor trabajo que el resto de los integrantes de la casta política.